Triunfo
Yo estoy aquí,
triunfando
en el mundo del comercio,
con el corazón abierto,
hacia ti chica,
alumna mía,
sólo en la técnica,
no en otra cosa,
con el alma emocionada,
de mirarte,
en mis clases, chica.
Yo, ejecutivo ejecutando,
repartiendo bacalao, manejando,
saludando a unos y otros,
estrechando manos,
escupiendo sonrisas,
asistiendo a fiestas,
yo, entre los amos del mundo.
Optimista entre los optimistas,
sonrisa ancha
entre las más anchas sonrisas,
con la más fina corbata
entre todas las corbatas,
guapo, alto y orgulloso,
ocultando mi interior
como que no quiere la cosa.
Conocedor de las artimañas,
de las frases y las tramas,
de los rincones y recovecos,
yo, amo de la corta distancia,
donde se marcan los encuentros
que a la cuesta arriba arrastran.
Yo, de quien, los que mandan
oyen hablar
y quieren conocer,
que en mi vendaval arrastro
a los que doblan el cuello. Yo, sin amo ni patrón,
sin dar cuentas a nadie,
en espacio libre, sin horarios,
arriesgando,
por propia convicción y deseo
haciendo lo que quiero,
agobiado de trabajo,
en el más duro mundo del comercio,
triunfando, si.
Yo, que me masturbo cuando quiero,
por ti o por aquella,
por quién quiero,
porque todas me llaman,
porque yo a todas quiero.
Pasando por despachos de diseño
con mil televisores, cuadros,
condecoraciones y merecimientos,
con la foto del rey y del papa,
con muebles que cuestan mucho dinero,
triunfando, si,
en el más duro mundo del comercio.
