No río por lo que ya tengo

desespero por lo que no poseo,

lo que ya está no produce calma,

lo que no está produce deseo;

larga lucha desigual en la que yo siempre pierdo.

 

Sólo pasión, sólo deseo, nace en mis entrañas

y me arrastra al gran enigma de tu cuerpo.

 

Te busco eternamente,

entre rocas y playas, bosques y pinos

entre conversaciones y palabras,

te busco entre edificios y luces,

calles y coches

entre bares y miradas.

 

Te busco y nunca te encuentro,

empiezo a pensar que en mi interior,

sin ti, ya estoy muerto.