Roto el cuerpo, rota el alma,

rota por la soledad que pasa.

 

Corazón dañado por las espinas

de esa rosa que ofrecía calma

roto por la trampa del amor

de esa chica que parecía fuente clara.

 

Roto el recuerdo, rota la mirada

rota por la certeza de no tener otra parada.

 

Paredes que se cierran y que aplastan

muros que sujetan los días de avalancha

demasiado rotos para soportarlas

demasiado rotos para querer mirarlas.

 

Roto el paraíso, rota la esperanza

rota  por la tarde sin mañana.

 

Puzzle de una imagen ya olvidada

rota porque ya no tiene gracia

fragmentos de la casa sosegada

rota por la vida ya sesgada.

 

Roto el pensamiento, rotas las ideas

rotas por esta locura que las castra.

 

Demasiado roto el interior por esta carga

demasiado roto el pecho y su coraza.

demasiado rotas las armas en la batalla

demasiado rota la más profunda esencia violada.

 

Roto el deseo, rotas las cuerdas que nos atan

rotas porque mis ojos al mirarla me delatan.

 

Demasiado rotos los edificios y las casas

demasiado rotos los jardines  y las plantas

demasiado roto el reloj que el tiempo marca

demasiado roto por seguir esperando su llamada.