Contigo mujer no encontré lo que buscaba.

Siempre he sido torpe en el inicio del amor.

 

Aquella tarde de sol aparece deformada

de calle en calle por los bares del alcohol.

Tu me seguiste aunque quizás hacia la nada.

Eras la esperanza, la tregua a mi dolor.

 

Al final cogiste un taxi de abandono.

De esos que separan y desgarran.

Entre el trafico lo vi fundirse en la distancia.

Esencia del dolor al separar seres que se aman.

 

Antes había sufrido un arrebato de deseo.

Deseos que en primavera aparecen acuciantes.

Deseos que descubren las heridas del anhelo.

Deseos que no se sacian y ya no vuelven más.

 

Ya me habías hablado de forma limpia y clara.

Que tu boca, que tus labios, que tu aroma y toda tu

aunque estabas bien conmigo, no eran para mí.

Mi torpe mente de enamorado no supo entender

que era cierto que tu mirada limpia y clara

aún estando bien conmigo, no era para mi.

 

El brillante verde de aquel árbol

me cegó por un instante.

Grandes guerras se dibujan en la prensa.

Indicando en un bucle de fotogramas incesantes

el estado exacto de mi alma.

 

Adiós, unas vez más te veo en la distancia.

Soñé con tu cuerpo y sólo hallé dolor.

Imaginé que bebía del manantial de tu alegría

pero nunca disfruté de ese sabor.

Una vez más del túnel se cierra la salida

pero mirando tus azules ojos, he creído en el amor.