Aquel hombre de blanco

que vive rodeado de ilusiones,

tienen limpia la frente

y grácil la mirada.

 

Camina erguido,

como flotando por el aire

pasa calles soleadas

riendo de la vida.

 

Aquel hombre de negro

que vive rodeado de añoranzas,

tiene gris la frente

y rota la mirada.

 

Camina encorvado,

arrastrando los pies

por calles de penumbra,

recordando que antes hubo risas.